
Ya saben lo que dicen de las suegras y su naturaleza de odio humano hacia el novio de sus protegidas hijas. En Malawi, un hombre afirma haber desarrollado una genitalidad femenina. El hombre, Jali Mateyu, de 25 años, afirma que sus testículos han ido encogiendo con los años. La esposa garantiza que un órgano genital de mujer comenzó a aparecer en el ano de su marido.
“Hace dos años desarrollé una extraña carne humana en el ano y mi mujer me dijo que se trataba de genitales femeninos. Ella desapareció y volvió en junio. Mi pene encogió y después desaparició”, comentaba el testimonio del protagonista a un tabloide inglés.
Desesperado por haber perdido su herramienta de placer, Jali ha buscado ayuda a un curandero. El sujeto cortó el órgano genital femenino que llegaría a sangrar bastante. Tras esto, lo cubrió con hiervas. Semanas después el pene volvió a nacer en resurrección, según Jali.
“Pero es muy débil. No consigo hacer nada en la cama”, comenta hablando de problemas para tener sexo. El africano dice que sus problemas han sido provocados por magia negra, concretamente, la realizada por su suegra. Él acusa a su suegra y al ex-marido de la esposa en usar hechicería contra él para intentar hacerle perder la pichirilla.








