La crisis también está pasando factura al consumo de alcohol. Las ventas de bebidas alcohólicas de alta graduación mermaron un 11,2% en España durante 2008 afectadas por el menor consumo en la hostelería, donde cayeron un 14,7%, y lideraron las bajadas entre los países europeos.
La recesión lleva a los españoles a comprar productos de máxima necesidad y a disminuir su ingesta de alcohol. Según los datos difundidos hoy por la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE), el desplome del volumen de ventas se produjo en todo tipo de productos, sin embargo fue más acusado en los licores (-16,7%) y menor en el caso del ron (-4,8%), mientras que la ginebra registró una caída del 11%; el whisky, del 10% y el vodka, del 6,5%. Por categorías, destaca la bajada de productos ‘premium’, de mayor precio, con una caída media del 20%.
Las ventas de licores y whisky resultaron afectadas por el descenso del consumo diurno de bebidas espirituosas, la “copa de después de comer”, según apuntó Jaime Gil-Robles, el director ejecutivo de la patronal, quien precisó que el último trimestre del año fue “el peor”.
Ante esta situación Gil-Robles ha mostrado la preocupación del sector por la evolución de las ventas en los establecimientos hosteleros, que concentran el 70% de la comercialización de bebidas destiladas. En el canal alimentación, que representa el 30% restante, el consumo bajó un 6%.











