
Scarlett Johansson sabe que está como un queso y no ha dudado en venderse por una causa noble. El donativo ha ido dirigido a la sociedad de Haití. El ganador ha conseguido estar cara a cara con la actriz y ver su última película.
La mujer, decidida a ayudar a la región destrozada por seísmo, ha subastado una cita cuyos lucros revierten directamente a favor de la ONG Oxfam. La organización no gubernamental pretende ofrecer agua limpia a los afectados y unas condiciones sanitarias básicas.
El ganador de la subasta virtual ha hecho su puja a través de eBay y ha logrado el encuentro fantaseado por millones de miembros viriles.








