
La Santa Muerte es una figura de culto meixcana que recibe pedidos de amor, afecto, suerte, dinero y protección. Pero lo que más se pide son pedidos vengativos, de esos encabronados que quieren joder a alguien, daño a terceras personas parte de sus malditos fieles. Estos son en su mayoría delincuentes o gente bastante chunga: narcotraficantes, asaltantes, ladrones de baja categoría, mafiosos “spaghettis” entre otros.
Otros muchos, por su parte, nada tienen que ver con las actividades ilegales. La Santa Muerte se caracteriza por no tener ningún tipo de criterio moral: “todo se la repanfinfla”.
Este culto fue desaprobado hace algún tiempo por el Gobierno de México, ya que su adoración podría propagar conductas criminales con fines, supuestamente, religiosos. La Iglesia Católica Mexicana, una de las mayores del mundo, condenó la devoción a esta santa








