La pérdida de control sobre las funciones corporales más básicas es algo que debe ser guardado y ocultado a toda costa. A veces, nos pillan “in fragganti” y podemos encontrarnos fotografías de gente que se mea encima como la de a continuación. Esto puede representar dos cosas: el cuerpo ha superado su límite de almacenamiento de alcohol o somos malos al calcular la distancia al baño más cercano.
Sin embargo, esta chica borracha es una experta en controlar los daños de su imágen pública. Cuando el acto ya esta hecho, su mejor estrategia es ponerse en posición fetal y encogida para minimizar toda vergüenza.





