
Los orgasmos se pagan caro y sino que se lo digan a nuestra vecina británica, Caroline Carwright. En tiempos de crisis, mejor el sexo sano, rápido y silencioso. La británica, de 48 años, fue multada por ignorar la ley del silencio al superar el volumen de ruidos por encima de lo permitio. Admitió que desobedeció a la decisión, al menos, en tres ocasiones.
The Sun recoge enorgullecido el artículo mencionando que el ruido tenía una media entre 30 y 40dB. Durante la audiencia en el tribunal de Newcastle, la mujer reconoció su error por conducta antisocial frente a la ley en los días 18, 22 y 26 de abril del pasado año.A pesar de haber admitido su culpa, la jueza Beatrice Bolton dice que Cartwright no irá a la cárcel. Ella deberá recibir una pena alternativa, pues, según la jueza, es un proceso poco común. Los vecinos que acudieron en calidad de testigos afirmaron que la pareja estaba arruinando sus vidas al no dejarles dormir (o quizás fue la típica rabieta de los vecinos envidiosos). Las relaciones sexuales fueron calificadas como anormales y fuertes.
En abril, Caroline fue arrestada por desobedecer la orden. En noviembre, después de apelar recurso a la Justicia, fue multada por 200L.








