
Desde el comienzo, los médicos pensaban que se trataba de un típico caso de cáncer de pulmón. Pero los exámenes sorprendieron a los médicos y les empujaron a investigar aún más en el asunto. A partir de ese momento descubrieron el gran pastel.
“Me dijeron que tenía una semilla en mi pulmón y que ésta había brotado convirtiéndose en planta”, comentaba flipado Ron Sveden ante semejante noticia a una afiliada de la red NBC en Boston.No se trataba del diagnóstico que Ron esperaba. La familia ya sentía el miedo interno de oir palabras como “cáncer”, “tumor” o “estirar la pata”. Definitivamente, saber que se trataba de una planta les ayudó mucho a tranquilizar sus penas.
Los médicos sospechan que Ron debió ingerirla hace un tiempo y que en lugar de ir hacia el estómago hizo una pausa en el pulmón. El abuelo ya pasó por cirugía para podar su jardín interno. Nancy, esposa del marido, quedó contenta al saber la curiosa historia. “Dios tiene un gran sentido del humor”, señalaba.








