may312009

Después de mucho tiempo de ofrecer una casa y de llevar a sus clientes a pasear solamente esta madurita ha conseguido lo que nadie y se hay llevado a un compañero de trabajo a celebrar el negocio. Cuando el licor estaba por la mitad y ya no podían pararse algo ocurrió y ambos se pusieron cachondos y empezaron a follar con ligereza hasta gastar por completo el sofá.








