
Es de esos momentos épicos en los que creen haber salvado el balón de la portería y se ponen a montar el chiringuito para celebrarlo. El portero se muestra en posición defensiva ante el disparo de uno de los jugadores. Tras captar el balón decide salir de su posición como guardameta y muestra jovialidad por su hazaña pero mientras lo celebra el balón vuelve a caer sobre el campo y entra en la línea de gol. Todo un fichaje. Vea el vídeo a continuación…
Lección de vida: no celebres un gol demasiado rápido








