
La idea de que la belleza se incrementa según la gente bebe alcohol durante la madrugada no es ningún dato nuevo. La verdad es que muchos ya comprobaron que eso sucedía en la práctica. La culpa de todo ello no es solamente de la bebida, aunque tiene sus méritos.
En la Universidad de Macquarie (Sidney, Australia), tuvieron a 87 voluntarios durante una noche en un bar como conejillos de indias. Conforme iban emborrachándose más se les pedía valorar la belleza de las personas que había a su alrededor.Ellos confirmaron lo que todos ya sabíamos: cuando estaba quedándose más tarde, veían más belleza y atractivo en los desconocidos. Eso sucedía incluso con gente comprometidas que ni siquiera estaba buscando compañía. Para los que hicieron el estudio, parte de este efecto, llamado “closing time effect” (el efecto de la hora de cerrar), sucede simplemente porque las personas quedan expuestas a un mismo tipo de personas durante más tiempo. “Acostumbrar” con ellas les da la posibilidad de ver más atractivo por ser cada vez más familiares. Además, la escasez también la culpa de todo esto: como el bar disminuye de aforo en algún horario concreto, quienes quedaban eran más atractivos.
El estudio aclara: “Este fenómeno merecía ser investigado no solamente por ser un dato curioso sino también porque es algo que sucede todas las noches, en todos los bares y en todo el mundo”, afirma.








