
Aunque el alcohol puede ser algo inocuo e inofensivo para los días de fiesta, es importante conocer las limitaciones cuando estamos en un estado de embriaguez. Lo más importante, y lo que se viene insistiendo casi siempre, es nunca nunca, dejar a alguien conducir borracho porque las catástrofes ocurren cada día. Hoy nos pondremos un poco serios.
El conducir ebrio da problemas muy graves no sólo poniendo en riesgo la vida del propio conductor sino también la del resto de personas en la carretera. Jacqueline Saburido era una joven venezolana que participó en una campaña publicitaria contra las bebidas alcohólicas en los Estados Unidos. Su historia es la de muchas otras tragedias que terminan cerca de la muerte.
Nacida en Caracas (Venezuela), se mudó pronto a Austin, en Texas, donde estudió en la universidad. Durante ese momento, se definía como una chica de universidad.

El 19 de septiembre de 1999, cuando volvía para casa con dos amigos, sufrió un accidente de coche provocado por la colisión de un coche cuyo conductor estaba severamente borracho. Los dos amigos de Jacqueline murieron, pero ella sobrevivió. Por causa de la explosión del incendio, y al estar completamente inmóvil, sufrió quemaduras graves en casi el 60% del cuerpo deformado.
Durante los siguientes años, ella no quiso desistir y fundó una asociación para sensibilizar a todos los jóvenes sobre el uso del alcohol y el conducir ebrio. Reginald Stephey, el individuo borracho, fue multado con 20.000$USD y 7 años de cárcel.








