
Los fotógrafos son capaces de captar en el ambiente cosas que nosotros no seríamos capaces de percibir. Su perspicacia e inteligencia nos regalan momentos grandiosos con fotografías inolvidables (para bien o para mal). En este caso, un fotógrafo ochentero reluce su Kodak para hacernos una fotografía promocionando “bicicletas” aunque dada la actitud de los protagonistas y la escena montada todo parece más fruto de una pre-escena porno.








