jun072009

Que bien aprovechamos el tiempo con la cajera del negocio donde trabajo, la muy guarra me había echado el ojo hacia tiempo y no dejaba de tirarme indirectas. El día menos pensado se quedo en su hora de almuerzo conmigo en el deposito y aproveche la oportunidad para darle una probadita a esas tetas y ese chochito, era una experta come pollas que me volvió loco mordiéndose mi polla y besandome los cojones. Un trabajo tan agotador el mio de contentar a esta fiera que no se contentaba con haberme quitado toda la leche y dejarme el pene trodo estrujado.








