
Dicen que algunos delincuentes peculiares se caracterizan por su singularidad, son personas muy distintas de las normales. A veces, su aspecto angelical nos hace dudar de su peligrosidad. Algunos de los ejemplos que tenemos a continuación son de delincuentes peligrosos de lo más variopinto pero con su apariencia nadie dudaría que son personas “normales” y en algunos casos “freaks”.
































