Muchas veces el consumo de cerveza está mal visto por las mujeres, especialmente en algunos países de Europa (salvo Alemania por supuesto). No es porque sea desagrable el alcohol de la cerveza en sí sino la imágen a la que va asociada. Por mi parte, me gusta la mujer y la cervecita. No obstante, muchas chicas pueden ver la cerveza como un producto del consumidor que está destinado a hombres con barriga tabernera, una bebida que engorda y proporciona una imágen poco elegante e, incluso, algo desgastada de las personas que la beben.
No es el caso de nuestra chica cachonda y viciosa que presentamos a continuación que siente un amor profundo por la cerveza y, especialmente, por la botella de cerveza. Esta jovencita rubia, borracha y ardiente no sólo gusta de la cerveza, también la disfruta en todos sus sentidos…








