A todos los amigos nos gusta ayudar a otros cuando se sienten solos. Por eso aprovechamos para ayudarles en los momentos que menos se lo esperan haciendo de auténticos “cupidos del amor”. Hemos tratado de buscarle una pareja a nuestro último compañero, eso sí, una pareja con 3 piernas. Mañana le escocerá un poco, pero estará bien y tal vez le guste la experiencia. Estoy seguro que mi amigo me lo agradecerá algún día…









