
Un estudio muy serio hecho por intelectuales de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, donde las fiestas son el pan de cada noche, ha demostrado que las personas pueden ver a otros más guapos después de unas cuantas copas. El tópico empieza a cobrar forma gracias a este estudio publicado en la revista New Scientist.
El equipo, liderado por Marcus Munafo, del área de la Psicología Experimental, ha conducido este periodo de investigación a través 84 alumnos heterosexuales que consumieron una bebida no alcohólica con sabor a limón o una bebida alcohólica con un sabor muy similar que permita no distinguir fácilmente. La intención era mantener a un grupo experimental ligeramente con el pedo encima, con una pequeña embriaguez.Transcurridos los 15 minutos desde el inicio, los científicos mostraban fotografías de personas de edad similar a ellos, de ambos sexos.
Tanto los bombres como las mujeres que habían consumido alcohol demostraron una mayor facilidad para atribuir mayor belleza a las personas de las fotos en este grupo control (los borrachines). Lo mismo sucede, incluso, con gente del mismo sexo, pudiendo abrir una veda o posibilidad en momentos de alcohol en sangre elevado, explorando nuevos ambientes sexuales.

Además, estas mismas personas, en periodos de embriaguez, tienden a asumir actitudes más liberales con conductas desinhibidas y un mayor poder de seducción. Esto sucede debido a un efecto directo en el cerebro que no bloquea todos los comportamientos poco éticos o de mayor vergüenza.








