
Los ministros de Salud, Nicola Sturgeon, y de Justicia, Kenny MacAskill, presentaron hoy estas medidas en el marco de un plan que tiene como objetivo frenar el abuso de alcohol en Escocia, donde se pueden comprar cajas de 24 latas de cerveza por 7 libras ( 7,8 €).
El Gobierno escocés recordó que el abuso del alcohol le cuesta al Estado anualmente 2.250 millones de libras por días de absentismo laboral y costes de atención sanitaria, y que el acceso barato al alcohol está causando serios problemas entre los jóvenes.
Escocia es el octavo territorio del mundo con el mayor consumo de alcohol, con una tasa de 11,8 litros de alcohol puro consumido por cada persona mayor de 16 años, según cifras oficiales.
Esta cifra es el equivalente a que cada escocés mayor de 16 años se bebiera al año 570 pintas (1 pinta=570 centímetros cúbicos) o 125 botellas de vino o 42 botellas de vodka, unos datos que el ministro escocés de Salud calificó como “espeluznantes”.
Las medidas anunciadas han causado polémica y desde las asociaciones de productores de bebidas alcohólicas se manifestó que pueden ir en contra de las leyes comerciales y de competencia de la UE.
El Ejecutivo escocés piensa que limitar las rebajas de los precios redundará en un menor consumo y se apoya en un estudio de la Universidad de Sheffield, que constató que un creció medio del precio de 40 peniques rebajó en un 2,6% el número de bebedores en Inglaterra, sobre todo entre los jóvenes.
Vía | Cinco Días














